El
4 de julio de 1886 nace el Club Artes y Oficios, el cual sintetiza el
sentir de un grupo de gente joven y emprendedora, que sueña con
desarrollar su amor por las artes, la música y los oficios. Tal
es la pasión de sus integrantes que, a falta de una sede propia,
comienzan a reunirse en casas particulares.
Pero en el año 1913, el club comienza una nueva etapa de su vida.
La Comisión Directiva, presidida por Ángel Balbi, resuelve
la adquisición de un edificio propio en la intersección
de las calles Alem y Bartoloni. El local se inaugura el 28 de febrero
de 1914 y es -precisamente- donde hoy se ubica el Restaurante-Parrilla
"El Jockey".
En 1919 se adquieren dos parcelas de terreno contiguas al club, con el
propósito de ampliar las comodidades para los socios. El ambicioso
proyecto contempla la creación de un edificio de dos plantas con
salón de fiestas y conferencias; salas de estar y de lectura; presidencia
y sala de sesiones e, inclusive, una sala para la práctica de esgrima.
Las obras se inician en 1922, pero lamentablemente quedan inconclusas.
Más
tarde, se resuelve la construcción de una hermosa cancha de pelota
a paleta frente a la bellísima y centenaria Magnolia, la cual se
inaugura en 24 de mayo de 1927; lugar en el que se realizan grandes torneos
con los mejores pelotaris de la Argentina.
En el año 1945, el Club Artes y Oficios se transforma en el "Jockey
Club", bajo la presidencia del Dr. Juan Carlos Basaldúa, quien
por ese entonces ocupa una banca en el Senado de la Nación.
También de la mano de "El Jockey Club Victoria" se erige,
en las afueras de la ciudad, un lugar de ensueño: el hipódromo
"El Ceibo", el cual se convierte en un centro hípico
de gran trascendencia.
El 18 de mayo de 1991, bajo la ordenanza 1.202, el Honorable Concejo Deliberante
rescata para la comunidad el inmueble del Jockey Club como patrimonio
histórico, arquitectónico, paisajístico y cultural
de la ciudad de Victoria.
Actualmente, todos estos recuerdos se atesoran en "El Jockey",
que conserva intactas sus características edilicias. Es, sin dudas,
un verdadero "lugar con historia".